The Laird · Barossa Valley.
- Variedad: 100% Shiraz.
- Viñedo: Gnadenfrei Vineyard – Plantado en 1958.
- Suelos: Plantada en 1958, los 5 acres de shiraz se asientan en una capa de caliza oscura y pesada sobre caliza roja quebradiza.
- Temperatura de servicio: 15.5%
- Envejecimiento: 36 meses en barricas de Dominique Laurent y posteriormente se embotella sin ser filtrado ni refinado. Las barricas utilizadas para el envejecimiento de este vino están consideradas como unas de las mejores del mundo.
Elaboración
El viñedo Gnadenfrei se vendimia a mano en dos sesiones con diferencias de algunos días en función de las condiciones de la cosecha; La uva es inmediatamente trasladada a la bodega donde es despalillada y llevada a depósitos de madera y cemento donde permanece 6-7 días en contacto con las pieles y remontados diarios que varían en duración e intensidad; Cuando la fermentación alcohólica está prácticamente terminada, el vino es separado de las pieles y ligeramente prensado durante 8 horas y posteriormente trasladado a depósitos de acero inoxidable donde completa la fermentación.
El proceso de envejecimiento se realiza durante 36 meses en barricas de Dominique Laurent y posteriormente se embotella sin ser filtrado ni refinado; Esta añada permaneciendo 24 meses en bodega previos a su lanzamiento al mercado.
The Laird es un vino cuyo origen es la perfección y los más altos estándares de calidad.
Notas de cata
“El Terrateniente”
De vez en cuando, en la vida así como en el vino, se nos presentan oportunidades únicas para expresarnos y crear algo memorable; Cuando estas ocasiones aparecen, necesitamos capturarlas, llevarlas a la vida y desarrollarlas en todo su potencial; Así que cuando nos encontramos con la oportunidad de trabajar con uno de los viñedos más emblemáticos del Valle de Barossa, fue prácticamente inevitable que el resultado fuera un vino extraordinario.
El Viñedo
Cualquier gran vino en el mundo tiene sus raíces enterradas en el terroir de un viñedo singular, y The Laird no es una excepción; Originalmente en manos del legendario Malcolm Seppelt, la uva de The Laird proviene del viñedo llamado Gnadenfrei, en una colina con ligera orientación sur, en la zona este, límite entre las apelaciones Seppeltsfield y Marananga.
Plantada en 1958, los 5 acres de shiraz se asientan en una capa de caliza oscura y pesada sobre caliza roja quebradiza. El viñedo es meticulosamente atendido a mano en todos sus procesos vitícolas y sin riego, y produce una shiraz pequeña y super concentrada que es la envidia de todos los enólogos del valle.
Las barricas
Las barricas utilizadas para el envejecimiento de este vino están consideradas como unas de las mejores del mundo; Dominique Laurent es una persona extraordinaria así como un gran enólogo; Decepcionado por los métodos de producción masiva de los toneleros franceses, decidió elaborar sus propias barricas sin dejar nada al azar, seleccionó un lugar con cantidad de lluvia y agua cerca de La Forêt de Citeaux y toneleros con arraigo en los métodos tradicionales y las costumbres artesanales; La madera de roble es seleccionada personalmente del Forêt de Tronçais en Allier.
La Añada
2010 pasará a la historia como una de las mejores añadas del valle de Barossa.
Las lluvias durante el invierno prepararon el viejo viñedo para una perfecta brotación que luego encontró condiciones inmejorables para el desarrollo con las lluvias primaverales; El verano fue ligeramente más frio de lo habitual propiciando un buen desarrollo de la fruta.
La vinificación en estas añadas tan excepcionales no conlleva grandes complicaciones y la calidad de las uvas provenientes de The Lairs se expresa por si sola; Las uvas se vendimiaron el 17 de Marzo y permanecieron en contacto con las pieles durante una semana.
El resultado de esta añada es la elegancia y grandeza de anteriores añadas de The Laird pero con otra dimensión que con seguridad, considerará este vino como uno de los ejemplos emblemáticos de Shiraz del valle de Barossa.
El proceso de elaboración es completamente manual sin usar maquinaria ni siquiera para el corte de las duelas con el resultado de tablas mucho más gruesas que los cortes de maquinaria tradicional; Estas duelas se envejecen de 48 a 54 meses en una zona con gran exposición al agua y sol y tras este proceso se procede a la manufactura de las barricas y su tostado en diferentes niveles de fuego que les confiere un delicado tostado dado el grosor de las duelas.
